Adiós a una leyenda del cine: Brigitte Bardot fue despedida en Saint-Tropez en un funeral íntimo
Más de 400 personas acompañaron el cortejo fúnebre y miles siguieron la ceremonia a través de pantallas gigantes, mientras la ciudad despedía a su estrella más querida.
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Por: Juan Manuel Arias Montenegro
Creativo Digital

La actriz y activista Brigitte Bardot fue enterrada este miércoles 7 de enero de 2026, en el cementerio marino de Saint-Tropez, junto a sus padres, tras una ceremonia privada que reunió a familiares, amigos y figuras públicas en la iglesia Notre-Dame de l’Assomption.
Bardot, que falleció el 28 de diciembre de 2025, a los 91 años por un cáncer, dejó una huella indeleble en el cine y la defensa de los animales, según confirmó su esposo Bernard d’Ormale en entrevista con la revista Paris Match.
En el acto participaron unas 400 personas y la despedida fue seguida desde la plaza central y el puerto mediante pantallas gigantes, mientras que un homenaje público se celebró en el “prado de los pescadores”.
Últimos días y batalla contra la enfermedad
En declaraciones concedidas por Bernard d’Ormale, Bardot “resistió muy bien las dos operaciones a las que se sometió para tratar el cáncer que le quitó la vida”.
D’Ormale, que fue su pareja durante las últimas tres décadas, no especificó el tipo exacto de cáncer que padecía la actriz, aunque sí recordó que la artista había superado un cáncer de mama en la década de 1980.
Bardot fue hospitalizada en dos ocasiones durante el otoño y su deseo era permanecer en La Madrague, su residencia en Saint-Tropez.
Allí la situación para sus cuidados fue “más complicada, sobre todo por el persistente dolor de espalda que le causaba sufrimiento y agotamiento”, detalló d’Ormale, que también subrayó que Bardot se mantuvo “consciente y preocupada por el bienestar de los animales hasta el final”.

Ceremonia privada y presencia de figuras destacadas
El funeral de Brigitte Bardot se llevó a cabo por la mañana del miércoles en la iglesia Notre-Dame de l’Assomption, un pequeño templo del siglo XVI, con un acceso restringido a invitados, en un entorno íntimo y sencillo.
Entre los asistentes se encontraban el hijo del fallecido Jean-Paul Belmondo, la política Marine Le Pen y numerosos activistas en defensa de los animales, muchos de los cuales colaboraron con la fundación creada por Bardot.
Destacó la presencia del canadiense Paul Watson, fundador de la organización benéfica Sea Shepherd y compañero de Bardot en campañas contra la caza de ballenas y la matanza de focas.
Inhumación en el cementerio marino y homenaje público
Tras la ceremonia, el cortejo se dirigió al cementerio marino de Saint-Tropez, ubicado bajo la ciudadela y frente al mar Mediterráneo.
En ese lugar reposan también los padres de Bardot y su primer marido, el realizador Roger Vadim, responsable de la película Et Dieu.. créa la femme, Y Dios creó a la mujer, que en 1956 lanzó a Bardot al estrellato internacional.

D’Ormale explicó a Paris Match que, aunque Bardot había manifestado su deseo de ser enterrada en La Madrague, la idea fue descartada por razones de logística y privacidad: “Hace unos años, se dio cuenta de que no sería viable para el ayuntamiento. Imaginen las procesiones de turistas apiñándose en el estrecho sendero del litoral, que da acceso a la casa, Brigitte se resignó a abandonar las gestiones, aceptando la idea de unirse al panteón donde se encuentran sus padres, a quienes adoraba, en el cementerio marino”.
La población local y los visitantes pudieron seguir el funeral y el entierro desde el puerto y la plaza de las Lices, mediante pantallas gigantes instaladas para la ocasión. Por la tarde, se realizó un homenaje público en el “prado de los pescadores”, una ladera verde situada entre el pueblo y el cementerio.

