Las cuatro bebidas que conviene evitar durante un vuelo para proteger la salud y la comodidad

El agua con gas y los tés de jengibre o menta ayudan a mantener la hidratación en el vuelo.

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Juan Manuel Arias Montenegro

Por: Juan Manuel Arias Montenegro

Creativo Digital

Bebida en aviones
Especialistas recomiendan evitar azúcares y grasas para prevenir la fatiga y el estreñimiento - crédito Canva

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La combinación de aire seco, presión de cabina y largas horas de inmovilidad vuelve crucial una decisión que suele pasar desapercibida en los aeropuertos: qué beber a bordo.

La baja humedad del ambiente aeronáutico favorece la deshidratación rápida y puede agravar molestias digestivas o de fatiga. Con base en recomendaciones de especialistas en nutrición y guías de organismos como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), existen cuatro tipos de bebidas muy comunes cuya ingesta es preferible limitar durante los trayectos aéreos.

Alcohol

Encabezando la lista de restricciones se encuentran las bebidas alcohólicas, tales como el vino, la cerveza o los licores.

El alcohol posee un potente efecto diurético que incrementa la pérdida de líquidos corporales en un entorno que, de por sí, promueve la sequedad; adicionalmente, el consumo de estas sustancias en altura suele intensificar el cansancio físico y generar una molesta sensación de letargo.

Como alternativa saludable para sostener el consumo social sin alterar el equilibrio hídrico, se sugiere optar por mocktails (cocteles sin alcohol) o agua con gas acompañada de un toque de jugo natural de frutas.

Bebidas con cafeína

El café, el té tradicional y las bebidas energizantes integran el segundo grupo a moderar. Al igual que el alcohol, la cafeína actúa como un diurético leve que favorece la eliminación acelerada de líquidos, lo que incrementa el riesgo de deshidratación.

Asimismo, este estimulante puede elevar los niveles de inquietud y ansiedad, afectando con mayor severidad a pasajeros propensos a ataques de pánico o estrés durante el vuelo. Para sustituirlas, los expertos aconsejan el consumo de agua pura o infusiones herbales sin teína, como el jengibre o la menta, las cuales favorecen la digestión y previenen la hinchazón abdominal.

Gaseosas

Las gaseosas representan un desafío doble para el organismo en el aire debido a su carbonatación y su elevado contenido de azúcares. Las burbujas de gas se expanden por los cambios de presión en la cabina, desencadenando distensión abdominal e incomodidad en espacios reducidos.

Por otro lado, las dosis elevadas de azúcar provocan picos repentinos de glucosa seguidos de caídas abruptas de energía, lo que deriva en una pronunciada fatiga física. Para mantener la sensación efervescente sin padecer malestares gastrointestinales, la recomendación es consumir agua con gas sin azúcares añadidos o agua saborizada de forma natural con una rodaja de limón o lima.

Batidos y smoothies cremosos

Finalmente, los milkshakes, licuados espesos o smoothies cremosos resultan poco convenientes para permanecer sentado durante periodos prolongados.

Su alta densidad, sumada al contenido graso e ingredientes pesados, ralentiza el proceso digestivo y causa pesadez estomacal. Dado que el contexto del vuelo ya predispone a la lentitud intestinal por la deshidratación, estas opciones pueden desencadenar estreñimiento o distensión. Si se busca un reemplazo saciante, la mejor opción consiste en optar por batidos ligeros de proteína de origen vegetal sin azúcares añadidos.

La importancia del cuidado integral en los viajes

Mantenerse bien hidratado mediante el consumo constante de agua sola es la medida fundamental para contrarrestar los efectos climáticos del avión. Al reducir el consumo de estas cuatro opciones y reemplazarlas por alternativas ligeras y nutritivas, los pasajeros pueden prevenir la fatiga, proteger su sistema digestivo y garantizar una experiencia de viaje mucho más placentera y saludable.

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