Del conteo de horas a la salud integral: la nueva mirada médica sobre los niños y los videojuegos

Para niños de 2 a 5 años, las guías internacionales recomiendan un límite máximo de una hora diaria de pantallas.

Publicado:

Juan Manuel Arias Montenegro

Por: Juan Manuel Arias Montenegro

Creativo Digital

Videojuegos
Estudios médicos vinculan el exceso de pantallas en preadolescentes con un aumento progresivo del índice de masa corporal - crédito Canva

Comparte:

La interrogante sobre cuántas horas deben pasar los niños frente a los videojuegos es constante en hogares, colegios y consultorios médicos; sin embargo, la evidencia científica reciente plantea un cambio de paradigma: la clave ya no reside únicamente en un número rígido de horas, sino en la manera en que el entretenimiento digital influye en la rutina cotidiana, el desarrollo y la salud de los menores.

Organismos especializados como la American Academy of Pediatrics (AAP) destacan que no existe un límite horario universal para niños mayores de seis años. El enfoque actual evalúa si el uso de pantallas desplaza hábitos esenciales como el descanso nocturno, la actividad física, el rendimiento escolar y la interacción social.

Un consenso variable según la etapa del desarrollo

Aunque el debate actual supera el simple conteo de horas, el tiempo de exposición sigue siendo un factor relevante. Guías internacionales muestran mayor consistencia sobre la primera infancia:

  • Menores de 2 años: se desaconseja totalmente la exposición a pantallas recreativas.
  • De 2 a 5 años: se sugiere un máximo de una hora diaria.
  • A partir de los 5 años: diversos consensos recomiendan que el uso recreativo no supere las dos horas al día, aunque la prioridad radica en analizar el contexto del uso.

Una revisión sistemática publicada en 2025, que reunió 53 investigaciones, asoció el uso de pantallas por encima de dos a cuatro horas diarias con un mayor riesgo de alteraciones cognitivas y del desarrollo; no obstante, los especialistas enfatizan que los efectos dependen de la edad, los contenidos y los horarios en que se juega.

Impacto en la salud física, la cognición y el rendimiento escolar

Los estudios más recientes ofrecen una perspectiva amplia sobre las consecuencias de este tipo de entretenimiento. Una investigación con preadolescentes de 9 y 10 años asoció cada hora adicional de pantalla recreativa con un incremento progresivo en el índice de masa corporal, evidenciando el riesgo de sedentarismo.

Respecto al desempeño académico, los hallazgos son más diversos. Un estudio longitudinal noruego que siguió a 813 niños de entre 10 y 16 años concluyó que el tiempo dedicado a los videojuegos no predijo caídas en el rendimiento escolar, sugiriendo que las notas responden a múltiples factores socioculturales y no solo al tiempo frente a la pantalla.

En el plano cognitivo, ciertas dinámicas de juego han mostrado aportes positivos en la memoria de trabajo, la atención y el control de impulsos. Pese a estos beneficios potenciales, las sesiones prolongadas, particularmente durante la noche, impactan negativamente en la calidad del sueño y provocan el aislamiento de la vida familiar o comunitaria.

Recomendaciones para un uso saludable en el hogar

Ante este panorama, la American Academy of Child and Adolescent Psychiatry y la AAP sugieren a los padres y cuidadores monitorear la integración de la tecnología en la vida diaria en lugar de aplicar prohibiciones inflexibles. Las pautas principales para prevenir efectos negativos incluyen:

  • Garantizar el descanso: retirar consolas, celulares y tabletas de la habitación antes de la hora de dormir.
  • Proteger los momentos clave: establecer reglas claras para que las pantallas no interfieran en las comidas, los deberes escolares ni las actividades al aire libre.
  • Fomentar el equilibrio: priorizar que los videojuegos coexistan con el deporte, el juego presencial y la convivencia familiar.

La pediatría moderna propone construir acuerdos consistentes en el hogar que promuevan la autorregulación, garantizando que la tecnología sea un complemento del desarrollo y no un obstáculo para el bienestar integral del menor.

icon-radio-tiempo.webp

Colombia

00:00 / 00:00