Colombia
Una pareja que ha hecho de la privacidad su sello, sorprende con la noticia de un nuevo integrante en la familia.
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Por: Equipo de Redacción
Redacción Digital
Enrique Iglesias y Anna Kournikova ampliarán su familia con la llegada de su cuarto hijo
La noticia, revelada por la revista ¡Hola! a través de fotografías exclusivas de la extenista en Miami, confirma que el cantante español, de 50 años, y la rusa, de 44, volverán a ser padres a finales de 2025.
El anuncio ha sorprendido al mundo del entretenimiento y el deporte, no solo por la edad de ambos, sino también por el hermetismo con el que han manejado cada etapa de su vida personal. Padres de los mellizos Nicholas y Lucy, de 7 años, y de Mary, de 5, Iglesias y Kournikova consolidan así una familia numerosa que, desde el inicio, ha crecido bajo un mismo principio: la discreción absoluta.
La historia de Enrique y Anna comenzó en 2001, cuando coincidieron en la grabación del videoclip Escape. La química fue inmediata y, aunque nunca han aclarado si están casados, la pareja celebra más de dos décadas de relación.
“Puede que no nos hayamos casado en público, pero eso no significa que no lo estemos”, dijo alguna vez Iglesias, alimentando el misterio sobre su estado civil. Ese mismo aire de enigma es el que rodea cada detalle de su vida privada, resguardada tras los altos muros de su mansión en Indian Creek, Miami, donde viven junto a sus hijos.
Kournikova alcanzó la cima del tenis mundial a finales de los noventa. Llegó al número 8 del ranking en individuales y fue número 1 en dobles junto a Martina Hingis. Su talento y carisma la convirtieron en un ícono global, aunque su carrera se truncó por una lesión crónica de espalda que la obligó a retirarse en 2003, con apenas 21 años.
El retiro la llevó a una vida mucho más discreta. La exposición mediática, que en su juventud fue abrumadora, dio paso a un perfil reservado, marcado además por un episodio de acoso en 2005 que la llevó a reforzar la seguridad de su hogar. Desde entonces, ha evitado al máximo las apariciones públicas y controla de manera estricta lo que se comparte sobre su familia.
Mientras tanto, Enrique Iglesias continúa con una carrera musical que lo mantiene entre los artistas latinos más reconocidos a nivel mundial. Actualmente se encuentra en medio de una gira internacional que lo ha llevado a México, India, Emiratos Árabes y España.
A pesar de su agenda, el cantante ha insistido en que la paternidad cambió su vida para siempre.
“Ser padre es uno de los mejores sentimientos del mundo. Me ha hecho más responsable. Ahora conduzco más despacio y pienso mejor antes de hacer cosas que no valen la pena”, confesó en una entrevista.
Su compromiso con sus hijos es tal, que procura no pasar más de dos semanas sin verlos.
“Me gusta llevarlos al colegio y disfrutar de verlos crecer”, afirmó en otra ocasión.
El embarazo de Anna Kournikova no es el primero que se mantiene en secreto. En 2017, el nacimiento de los mellizos fue conocido gracias a un tabloide estadounidense. Lo mismo ocurrió con Mary en 2020, cuando unas fotografías publicadas por ¡Hola! revelaron el embarazo avanzado de la extenista.
Ahora, con la llegada del cuarto hijo, la pareja reafirma su decisión de mantener la vida familiar bajo perfil, compartiendo lo justo y necesario. Ese hermetismo, lejos de restarles interés mediático, los ha convertido en una de las parejas más enigmáticas y comentadas del espectáculo.
Lejos de fiestas y alfombras rojas, Enrique y Anna han optado por una vida tranquila en su isla privada. Allí se dedican a sus hijos, a la música y al deporte, sin mayores apariciones públicas. Sus vecinos son magnates como Jeff Bezos e Ivanka Trump, pero ellos prefieren mantenerse invisibles ante las cámaras.
Para una pareja que ha estado bajo la lupa de la prensa desde sus inicios, el silencio y la normalidad se han convertido en una forma de resistencia. Y en ese espacio íntimo y resguardado, llega ahora un nuevo miembro que promete traer aún más alegría a la familia.
Enrique Iglesias y Anna Kournikova demuestran que es posible sostener el amor, la fama y la familia sin necesidad de exponerse al mundo. Su cuarto hijo, que nacerá a finales de este año, no solo agranda el clan Iglesias-Kournikova, también refuerza la idea de que, incluso en la cima del espectáculo, la verdadera felicidad puede encontrarse en la intimidad del hogar.